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domingo, abril 22, 2007

Derecha hipócrita

El aborto y la guerra:
Derecha católica y militarista
Edgar González Ruiz

La aprobación en comisiones de la ALDF de las reformas que despenalizan el aborto en las primeras doce semanas han provocado reacciones furibundas de grupos conservadores y del Partido Acción Nacional, que apoyan la posición de la jerarquía católica.
Paradójicamente es un derecha que se dice “defensora de la vida” pero que siempre ha sido militarista, o complaciente con la guerra, al grado de que los panistas están promoviendo anular la neutralidad bélica mexicana, para que el país pueda tomar parte en las guerras de agresión que promueve Bush.

Nazismo antiaborto
El activismo para encarcelar a las mujeres que abortan aglutina a grupos de diferentes membretes, algunos de ellos muy antiguos en la derecha mexicana, como la Unión Nacional de Padres de Familia, fundada en 1917 para oponerse a la educación laica, con otros de corte pronazi, como la llamada Guardia Nacional Mexicana, que ha lanzado amenazas de muerte a legisladores de la izquierda.
De acuerdo con declaraciones de José Carlos Díaz Cuervo, de PASC, al periódico Milenio en su edición de Jalisco, del pasado 19 de abril, los miembros de la Guardia Nacional Mexicana exhibieron una simbología nazi.
Dijo "Lo que nos preocupa es el paso de las acusaciones a las acciones. El jueves se presentó en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal un grupo que se llama Guardia Nacional Mexicana blandiendo banderas con las esvásticas nazis y las cruces del Ku Klux Klan, y nos amenazaron de muerte”. (Anexo la nota).
En México, además, el membrete Guardia Nacional
Tanto en México como en otros países, esos grupos nazistas apoyan las campañas de la jerarquía católica porque consideran que la legalización del aborto es resultado de un complot “judeo masónico”.
Por ejemplo, en la página Web Libre Opinión hay escritos de militantes nazis donde se sostiene que “…el feminismo ha sido inventado por los judíos” y que “El aborto voluntario POR DECISIÓN PERSONAL es una atrocidad… como blanco me horrorizo al saber que mis hermanos y hermanas aun sin nacer están siendo masacrados en el vientre de sus propias madres. Porque, los países donde el aborto voluntario es mas común y mas difundido son "CASUALMENTE" los países de RAZA BLANCA. … Detrás de la campañas a favor del aborto están los judíos.
Bajo la idea de desarrollar un nazismo adaptado a las realidades latinoamericanas, a pesar de que a veces la jerarquía compara el aborto con el genocidio nazi, los nuevos grupos hitlerianos hacen cuyas las consignas del Vaticano contra el aborto y contra las sociedades de convivencia, y suelen asistir a las marchas y actos en “defensa de la familia”.
En el pasado, en los años 30, los extremistas católicos simpatizaron con las corrientes totalitarias, de Hitler y Mussolini, y especialmente con el dictador español Francisco Franco, que en ese tiempo luchaba contra la República en ese país.
En febrero de 1929, la Liga Nacional de Defensa de la Libertad Religiosa, en la que participaba la Unión Nacional de Padres de Familia, redactó el siguiente telegrama de felicitación para Benito Mussolini, luego de que este estableció el concordato con el Vaticano. Leemos:
“Duce Benito Mussolini
Roma. Italia
Liga Nacional Defensora Libertad Religiosa México, representante legítima pueblo mexicano (declaración Episcopado Mexicano, veintitrés noviembre último), paladín antibolsheviquismo México, felicita efusivamente egregio estadista inaudito valor resolvió "cuestión romana", interpretando verdaderos sentimientos nación y mundo católico, restaurando bases fundamentales sociedad reconocimiento legal matrimonio cristiano, encauzando Italia vías misión providencial"
El documento se conserva en lo que fue el archivo de Miguel Palomar y Vizcarra, quien fuera uno de los principales dirigentes de la mencionada LNDLR y posteriormente militante del PAN. Participó también en las actividades de la Unión Nacional de Padres de Familia, a la que representó en los años 50 en eventos internacionales.
Hoy en día, fascistas y católicos derechistas, vuelven a sumar fuerzas, ahora contra las libertades sexuales, así, mientras que la llamada Guardia Nacional ha lanzado amenazas contra quienes promuevan la despenalización del aborto, la UNPF protagonizó el domingo 22 de abril un conato de enfrentamiento en las afueras de la catedral con partidarios de la legalización, mientras que en los espacios de Internet han aparecido amenazas y llamamientos a linchar a izquierdistas, como este comentario que envió como protesta a la página española kaosenlared.net, un derechista furioso que dice llamarse Ignacio Liceaga, en respuesta a una crítica al vestido cristero de Miss México: “…el linchamiento lo merecen los pillos abortistas que se han alborotado al llamado del joto de Marcelo Ebrard. VIVA la guapa cristera. mueran los abortistas. el joto Ebrard jamás será presidente de México…”.
A lo largo de décadas, la UNPF se ha opuesto no sólo al aborto, sino a los anticonceptivos, a la educación sexual, al uso del condón y a la libertad de expresión, así como a la separación de la Iglesia y el Estado. A principios del siglo XX se oponía además a la educación mixta, de niños y niñas, a la que calificaba como inmoral.

Un Papa entre el aborto y el limbo
En un episodio que ha despertado críticas no sólo de la izquierda, sino de todos los que defienden el estado laico, luego de la aprobación en comisiones de la ALDF de la despenalización del aborto, Benedicto XVI reivindicó lo que llamó “el derecho a la vida sobre la cultura de la muerte”, en respuesta a una carta que le fue enviada por el episcopado mexicano, que justificó su intervención alegando que “es uno de los hombres más informados del mundo”. (Milenio, 21 de abril de 2007)
Las declaraciones del Papa constituyen, sin duda, una intervención directa en los asuntos de México, con el agravante de que se dan en un ambiente polarizado, que en buena medida es producto de la propaganda de odio desatada por grupos católicos, quienes consideran que el aborto es un “asesinato”.
Esta intervención tuvo como antecedente, hace algunas semanas, la participación del cardenal colombiano Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, en un evento antiabortista en la ciudad de México.
Por otro lado, sus palabras se enmarcan en una retórica engañosa, que popularizó Juan Pablo II al definir la lucha contra el aborto, los anticonceptivos y el condón, únicamente, como la “defensa de la vida”.
Obviamente, sólo para el Vaticano y sus huestes la “defensa de la vida” se limita a oponerse al aborto y no se interesa, por ejemplo, por el asesinato y violación de la anciana Ernestina Ascensión, en Zongolica, Veracruz, ni por cualquier otro fenómeno social que atente contra la vida humana, como sería la posible aprobación, promovida por el PAN, de reformas a la legislación nacional que eliminarían la neutralidad de México ante las guerras, para que el país pueda someterse a los dictados sangrientos del gobierno de Bush. Eso, para el clero conservador no tiene que ver con la “defensa de la vida”.
Es más extraña todavía la justificación que esgrime la CEM de que el Papa debe intervenir en los asuntos nacionales porque tiene mucha información. Seguramente este es el caso, y por tanto es con toda intención, y no por ignorancia, que acude a la opinión pública para procurar que se encarcele a las mujeres que abortan, pero no le interesan casos como los mencionados.
Juan Pablo II impulsó abiertamente un activismo político religioso de los católicos contra la libertad sexual y más allá de ello contra el estado laico en documentos como las Encíclicas Evangelium Vitae y Veritatis Splendor (el Evangelio de la Vida y El Esplendor de la Verdad, respectivamente), y en su pontificado, que ante todo fue mediático, usó su propia imagen para impulsar proyectos conservadores.
Pero la intervención de Benedicto XVI no tiene la misma fuerza ante la opinión pública, porque se trata de un pontífice muy cuestionado desde antes de su elección, por su persecución implacable contra las corrientes progresistas del clero, cuando estuvo al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y por sus sabidos antecedentes nazistas, pues en sus lejanos años de formación, en 1933, Joseph Ratzinger, hoy Benedicto XVI se enroló en la “Hitler Jugend” (Juventudes hitlerianas), una organización paramilitar destinada a formar a los jóvenes alemanes en la doctrina fanática del nacionalsocialismo germano, de donde pasó a ser soldado del ejército alemán en 1939.
Pío XI regía como pontífice en aquellos años (1922-39). Fue el Papa que apoyó la sangrienta lucha de los cristeros, así como el precursor del activismo de la ultraderecha antiabortista, pues en su encíclica Casti Connubi, de 1930, condenaba a los "padres perversos que buscan no tener hijos". En el mismo documento, Pío exaltaba la indisolubilidad del matrimonio, la castidad conyugal y el papel del varón como jefe de la familia y calificaba como "errores" las uniones "ilícitas", temporales o libres, el aborto, el adulterio, el feminismo, el divorcio y la primacía del matrimonio civil sobre el religioso.
A la fecha, la jerarquía católica ha mantenido esas doctrinas, que Wojtyla y Ratzinger han tratado de fortalecer, y ha mantenido también su actitud de intervenir en la política mexicana.
A diferencia de Juan Pablo II, Benedicto XVI mora en el limbo de una inexistente popularidad entre la feligresía, cuyos sectores más conservadores siguen reivindicando la imagen de su predecesor, además de que promueve sus propios intereses artísticos y teológicos.
Uno de ellos lo ha llevado a la risible decisión, recientemente anunciada por la Congregación de la Doctrina de la Fe, de decretar la anulación del limbo, el mundo mítico al que, según la tradición católica, iban entre otros, los nonatos y niños que morían sin haber sido bautizados.
Ahora resulta que se había estado engañando a los fieles, y mejor hay que creer que el libro no existe pues en tal caso se caería en una “visión excesivamente restrictiva de la salvación”, según reza un documento publicado por la Comisión Teológica Internacional, que depende de dicha Congregación y proclama que hay “serias razones teológicas para creer que los niños no bautizados que mueren se salvarán y disfrutarán de la visión de Dios”.
Algo similar ha sucedido a lo largo de la historia en el caso del aborto, pues antiguamente no hubo una misma opinión teológica sobre el problema de cuándo el feto empezaba a tener alma, o era “animado”. En 1869 Pío IX suprimió la distinción entre feto animado e inanimado, y en 1884, el Vaticano se opuso a las operaciones médicas que puedan privar de la vida al feto por salvar la de la madre. La mencionada encíclica Casti Connubi condenó el aborto como el "asesinato directo de un inocente", mientras que en la actualidad la jerarquía se opone a la vez al aborto y a casi todos sus remedios, como los anticonceptivos y la educación sexual explícita.
Obviamente, la jerarquía está consciente de que sus mandatos no son obedecidos por sus fieles, por lo que quiere que no se elimine la legislación punitiva contra el aborto, y es claro también que ene. Fondo es bastante escéptica acerca de las realidades de ultratumba, pues si creyera en ella, le bastaría con enviar al cielo, como ha hecho, a los nonatos, y no se empeñaría en mandar a la cárcel a las mujeres que no la obedecen.

PAN: no al aborto, sí a la guerra
El pasado 21 de abril, el partido Acción Nacional comenzó otra campaña mediática contra el aborto, disfrazando su proyecto de encarcelar a las mujeres que aborten con el prestexto de la “defensa de la vida”.
En un spot televisivo califica la práctica del aborto como pretexto y una “irresponsabilidad”. Bajo el título “Los Pretextos no Justifican el Aborto”, el spot de televisión, de 30 segundos, proyecta la imagen de una joven mujer, presuntamente embarazada, en medio de una sala que pretende ser un jurado.
Se escucha la voz de un hombre que advierte: “Por el delito de interferir en los planes futuros, tanto personales como profesionales de la señorita, el acusado es declarado culpable y la sentencia es la pena de aborto”. El supuesto juez dicta sentencia dando un golpe en el estrado.
Luego aparece la mujer y se escucha otra voz de una mujer que advierte: “Si supiéramos como es un aborto, nadie lo haría, aún cuando un bebé no estuviera en nuestros proyectos de vida”. La imagen se centra en el vientre de la joven y la voz en Off continúa.
La líder del PAN en el DF, Mariana Gómez del Campo concluye el mensaje: “Hoy la ley permite el aborto en casos de violación, malformaciones genéticas y cuando está en riesgo la vida de la madre. Algunos partidos quieren legalizar el aborto con cualquier pretexto. Nosotras sabemos que los pretextos no justifican el aborto”.
Sin embargo, esa propaganda escandalizante sobre el aborto omite que la despenalización se está proponiendo sólo para las primeras semanas, procedimiento que no es traumático si se lleva a cabo debidamente.
Contradictoriamente, como se ha mencionado, el PAN que alega esa supuesta defensa incondicional de la vida, no se escandaliza por la posibilidad de que México entre en guerra para obedecer a Bush, por lo que los panistas promueven reformas en ese sentido.
Por eso, ha promovido la derogación de la ley para Conservar la neutralidad del país, decisión que se tomó el pasado 19 de abril por la mayoría panista que controla la Comisión de Defensa Nacional de la Cámara de Diputados.
Tal disposición prohíbe, en sus cuatro artículos, que en nuestros puertos y aguas permanezcan submarinos y barcos de bandera ajena a la nuestra, equipados para usos de guerra; que usen nuestro espacio aéreo aviones y helicópteros extranjeros a fin de atacar a otros países, o que aviones de combate despeguen con fines bélicos desde portaviones estacionados en los límites marítimos mexicanos.
Esa ley impidió que México participara en la guerra de agresión de Bush contra Irak, que costó muchas vidas de hombres, mujeres y niños que los panistas no valoran.

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