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jueves, noviembre 30, 2006

EDITORIALES DESDE JALISCO

Comenzamos con una nota de Cecilia Márquez. A quienes no la recuerden, Cecilia Márquez es la dama que se desnudó he hizo un performance para denunciar el fraude electoral en Guadalajara. Considerando lo que le ha sucedido después, es obligatoria la pregunta con la que inicia su columna, me tomaré la libertad de resaltar todo su texto, en merecido homenaje a una mujer que tiene mucho más valor que todos los supuestos machos de Jalisco:

FRAUDE AL DESNUDO, ¿VALIÓ LA PENA?

Aquel 9 de agosto de 2006, a las 8:40 am, estaba sola, ante la ausencia de 98 artistas, pintores, actores, escritores, directores de teatro, diseñadores, escultores y cineastas. Ninguno fue, dándome en premonición el resultado. Era hacer conciencia en la gente de Jalisco sobre el fraude perpetuado que después fue legitimizado por las carencias de defensa que tuvieron los propios seguidores de López Obrador: perredistas y redes ciudadanas, quienes durante la campaña entraron en férrea lucha olvidándose de lo importante. Defender el voto por voto.

Inmóvil, con mucho frío y un vacío en el estómago, pidiendo el conteo en todas las casillas. Era una instalación: sobre el piso las palabras “voto por voto” escritas con papel de baño significando la limpieza que se requería para dar certeza a los ciudadanos; arriba la escultura del Hidalgo rompiendo las cadenas, libertando a los mexicanos del yugo, –que significaba el patriotismo–; y abajo dos caballeros con una lona que decía: fraude al desnudo y yo, tan sólo con mi tanga blanca recostada sobre una colchoneta, que evidenciaba el fraude imposible de cubrir con nada.

Soy pintora, he expuesto en museos y galerías. Mi obra la tienen personalidades de México. Pero eso no importó a algunos periodistas que se fueron por el morbo, encubriendo mis verdaderas razones. No era por si quería que López Obrador fuera presidente y Calderón no. Se les olvidó que pedía democracia: el respeto al voto, a la voluntad del ciudadano.

Se les olvidó que se desnudaba, más que un cuerpo, un fraude. Sonreía de dientes para afuera. Mi corazón se me salía del cuerpo. Es, confieso, la acción más difícil que he realizado en mi vida. Soy, a pesar de las apariencias, alguien que ama el anonimato. No salió el sol. Fueron los 17 minutos más difíciles como mujer, hija, madre, amiga, artista, ciudadana y como mexicana. Estaba ausente y presente. Nunca pensé hacer algo así, creí que era un poco cobarde. La fuerza estaba en la verdad.

No sé si valió la pena cuando los perredistas pensaron que era una exhibicionista y les robé el aparador, muchos me niegan el saludo, sufro de asedio y vigilancia por parte de algún aparato burocrático y se me niegan los espacios para exponer por ser quien se desnudó en una plaza.

No sé si valió la pena porque el PRD de Jalisco me despidió sin derecho a mi liquidación de tres meses según la ley; se terminaron “mis amigos y amigas”; en el colegio de mi hija hay mamás de otros niños que me sacan la vuelta, hasta algunos familiares míos reniegan de serlo; ya nadie quiere comprarme obra, y se me niegan los espacios para exponer.


No sé si valió la pena ahora que todos los medios me han cerrado la oportunidad de trabajar en ellos: que se me da las gracias de diarios por razones poco claras, estaciones de radio y televisión se niegan hasta venderme un espacio para hacer lo que durante 20 años he hecho: ser una comunicadora. No sé si buena, pero sí digna y defensora de la verdad.

No sé si valió la pena ahora que ningún político me quiere como su asesora, y cualquier hombre hace su chiste machista cuando me presenta a otro.

No sé si valió la pena ahora que veo que mi cuenta del banco está en ceros y sube exorbitantemente la de números rojos, ahora que todos aquellos a los que yo les di la mano me la niegan, y estoy en el terreno de la marginación total de tipo político-social; estoy enferma sin posibilidades de hacer más.

No sé si valió la pena que me juzguen de piruja, encueratriz y cascos ligeros, cuando a lo largo de mi vida lo único que tengo es dignidad. Nunca me he acostado con nadie por dinero, ni por un puesto. Siempre he sido sincera, amor y entrega nunca a cambio de nada. Si soy inmoral por desnudarme en un performance como artista, para denunciar un fraude y pedir certeza en las elecciones, lo seré toda mi vida. Porque es más inmoral mentir con tal fragancia en nombre de todos, utilizando al aparato del Estado; de todos aquellos que tiene doble moral y que se les hace más fácil juzgar y calificar sin conocimiento para marginar.

Pienso que sólo soy una gota. Pero así está conformado el mar y poco a poco vence a las más grandes rocas, recordándoles que la fuerza está adentro. Dentro de cada uno de nosotros que sabemos que México se merece un gobierno a la altura de los ciudadanos. Un país en donde nunca se olvide que la democracia, la justicia y la igualdad son principios no negociables e invendibles, sin precio. Porque el precio es la paz. Y usted dígame, ¿vale la pena?


COMENTARIO:
Esta nota se difundió, curiosamente, en Público Milenio el pasado viernes. La traición vergonzosa del PRD Jalisco a quien fuera su vocera no tiene perdón, y esta dama merece que le repongan no sólo lo que por ley se merece, sino que además una compensación mayor en todos los sentidos que moralmente es obligada. Estas traiciones, esta incongruencia son las razones por la que este partido ha llegado a ser en ocasiones apenas la cuarta fuerza política en el estado. La autoridad política y moral que tienen los perredistas de otros estados como López Obrador, Muñoz, Martí Batres o Pablo Gómez se ve destrozada en Jalisco con los perredistas de ocasión como Cosío Gaona o Ibarra, así no es sorprendente que en numerosas casillas jalicienses Fecal llegara a aventajar a López Obrador por 22 a 1. A AMLO lo conocieron por la tele, y al PRD por la bola de inútiles que lo controlan estatalmente, el pésimo resultado estatal era de esperarse. marginando a gente con prestigio como Gilberto Parra y ahora, a Cecilia Márquez.

No se puede pedir justicia afuera cuando a los de casa se les trata injustamente. No se puede conseguir apoyo en este estado para nuestra causa cuando el PRD local ha dado causa para que la mayoría de los jalicienses piensen que los perredistas son unos revoltosos oportunistas, iguales a los priístas. El CEN perredista tiene que intervenir duramente en Jalisco, no se puede seguir con estos ceros a la izquierda, no pueden cargar con esa piedra, con este albatros ceñidos al cuello que los arrastra al fondo en el estado. Mientras las cosas sigan así, Jalisco seguirá siendo la fortaleza de los retrógradas panistas. Muchos jalicienses queremos unirnos al partido de López Obrador, pero en las circunstancias actuales, el PRD Jalisco es simplemente repelente.


2 Notas de Rubén Martín, periodista y conductor del Programa Cosa Pública de Notisistema:


1.-EL LEGADO DE RAMÍREZ ACUÑA

Hace unas semanas, anticipando su incorporación al gabinete federal, Francisco Ramírez Acuña respondió que se iba “feliz y muy contento” de Jalisco porque, según él, dejaba un estado mejor que como lo recibió. “Entonces me voy muy, pero muy contento”, dijo.

“Muy, pero muy contento”, fueron las palabras textuales del gobernador con licencia y a quien muchos colocan ya como próximo secretario de Gobernación. El optimismo desbordado es, por regla general, el discurso de los gobernantes. Lo que hay que resaltar es que ese optimismo es compartido por políticos de todos los partidos, empresarios a quienes les ha ido muy bien en el sexenio (gracias al “capitalismo de amigos”), dirigentes universitarios y varios periodistas que continuarán quemándole incienso a Ramírez Acuña. Ellos se encargarán de destacar, e incluso magnificar, los resultados del gobierno en curso. Pero en este ambiente grandilocuente en el que se está despidiendo a este gobernante hay poco espacio para la crítica y cero autocrítica.

Poco se hablará de que Jalisco se consolida como uno de los estados más desiguales del país. Por su contribución al Producto Interno Bruto, ocupa la cuarta posición nacional, pero a la hora del reparto per cápita, Jalisco baja hasta la posición número catorce.

Poco se hablará del desastroso modelo económico que produce ganancias constantes para los inversionistas pero no crea los empleos que requiere esta sociedad, ni la estabilidad o el respeto a los derechos laborales. En materia de empleo este sexenio es un fracaso: se ofrecieron al menos 70 mil empleos cada año y apenas se crearon 27,877 cada doce meses. En el gobierno de Ramírez Acuña hubo un déficit de más de 270 mil empleos. Es una de las razones por las que en este sexenio salieron cada año 58 mil jaliscienses a buscar suerte en Estados Unidos.

En la ola de festejos por la partida de Ramírez Acuña, poco se hablará de que los empleados en Jalisco necesitan cada vez más horas de trabajo para comprar la canasta de productos básicos para subsistir y de los constantes ataques a los derechos laborales y la creciente tendencia a la subcontratación, que es sinónimo de un trabajo precario, flexible y sin garantías. En resumen, más presión, más estrés, y más incertidumbre sobre el futuro de cada persona.

Poco se hablará que en materia de derechos políticos y libertad de expresión este fue un sexenio desastroso y francamente regresivo, como lo constató la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco en su recomendación de septiembre y el vergonzoso capítulo de la represión el 28 de mayo de 2004, cuyo informe especial de la CNDH fue ignorado.

Poco dirán los apologistas de este gobierno acerca de la creciente vigilancia, presión y criminalización de la protesta social que caracterizó este gobierno. Los policías volvieron a tener permiso para reprimir, para hostigar a los ciudadanos que salieron a las calles a expresar una idea o a protestar por algún problema social. Con Ramírez Acuña, además, volvió la presión hacia los medios de información.

En estos seis años Jalisco padece la peor crisis medioambiental de su historia. Guadalajara es ahora una ciudad más contaminada que el Distrito Federal, entre otras cosas porque no se reordenó el transporte público gracias a que se privilegiaron los intereses privados. Al favorecer a empresarios de la construcción y de los negocios inmobiliarios (quienes pagaban las campañas de los candidatos panistas) se dejó al traste el reordenamiento urbano de la zona metropolitana: el resultado, un modelo de gestión de la vivienda que excluye a los pobres y la clase media baja del centro de la ciudad y la obliga a adquirir vivienda fuera del Periférico.

De lo que sí se hablará es los méritos de Ramírez Acuña como hombre del poder. De sus habilidades para tejer acuerdos con los grupos políticos y de la paz social. Pero veamos. Los meritos políticos fueron usados para usar el aparato de gobierno para promover sus aspiraciones políticas personales y las de su grupo y los acuerdos fueron con los mismos actores privilegiados que han sido dueños del poder en Jalisco, los mismos que compartían el poder con los gobernantes priistas. De la mesa del diálogo y de los acuerdos se excluyó a pueblos indígenas, a grupos sociales que reclamaron algún derecho, a los trabajadores que pelearon por sus salarios o por su empleo, a campesinos que defendieron su tierra y a productores de leche y de maíz afectados por la apertura comercial. Con ellos no hubo diálogo y se impuso la paz del hostigamiento, la cerrazón y el autoritarismo político. Así que Ramírez Acuña se va “muy, pero muy contento” a un cargo en el Distrito Federal. Es un optimismo que lastima a los grupos menos privilegiados en Jalisco.

2.-FOX, AMASIATO CON LAS TEPOCATAS


Una de las mejores imágenes captadas durante la campaña en la que Vicente Fox buscaba la presidencia de la república fue tomada en Guadalajara, durante el mitin de cierre de campaña, el 25 de junio del 2000. Miles de personas acudieron entusiastas al llamado panista para ver a su candidato en La Paz y 16 de Septiembre. Ahí en los templetes especiales que se mandaba construir para cada mitin (por sugerencia de los expertos en marketing), Fox se desplazaba, como estrella del espectáculo, en una plataforma de madera por encima de la gente.

En el límite de la plataforma los organizadores le pusieron un ataúd de cartón a Fox, quien ni tardo ni perezoso, pegó una tremenda patada a la caja para enviarla abajo del escenario. La extraordinaria imagen fue capturada por Marco Aurelio Vargas.

La foto captaba todo el sentido que Fox le imprimió a su campaña. Moler a patadas, con sus enormes botas de ranchero, a las tepocatas, víboras prietas, alacranes y demás alimañas priistas. En cada uno de sus mítines, en reuniones cerradas con empresarios y ante los medios que cubrían su campaña, Fox remachaba que el éxito del país dependía de la salida de la corrupta clase política priista del poder y la llegada de una nueva clase política, con valores distintos. Por eso había que aplastar a las alimañas priistas, sacarlas a patadas de Los Pinos.

Y bueno, la sociedad compró la oferta electoral foxista, harta como estaba de las corruptelas priistas.

Y ¿qué quedó de todo ese montaje? ¿De todo ese despliegue histriónico del candidato foxista? Puras patrañas, pura mentira. Si nos atenemos a los hechos, resulta que los políticos priistas no eran corruptos, y que todas las denuncias en su contra eran mentiras. Así lo indicarían los nulos resultados de Fox en materia de corrupción. Ningún pez gordo atrapado en las purificadoras redes foxistas.

Por supuesto que los mexicanos no nos chupamos el dedo, sabemos que no es así, sabemos que sí hubo corrupción y que por fraude, desvío de recursos o enriquecimiento ilícito, deberían estar tras las rejas varios políticos, entre ellos Carlos Salinas de Gortari y muchos personajes que se movieron a su amparo. Pero en lugar de cumplir con lo que prometió en campaña, Fox no sólo no aplastó a las alimañas y tepocatas, sino que convivió y estableció una especie de amasiato con los personajes de la corrupta clase política.

Ahí está la relación política íntima que estableció con Elba Esther Gordillo, la dirigente que maneja el sindicado de maestros. Ahí está la relación de alianza entre grupos políticos que Fox estableció con Carlos Salinas. Confirmación de este amasiato es la reunión en casa de Salinas en 2002 para buscar negociar la reforma fiscal, reunión inicialmente desmentida por Fox, y posteriormente confirmada por Salinas (La Jornada, 26 de septiembre 2005).

El infame legado de Fox alcanza el resto de las áreas de la vida de los mexicanos. Socialmente deja un país más endeudado, con más deterioro ambiental y con focos de irritación e insubordinación social en diversos puntos del país.

Pero si hubiera que sintetizar, todo el legado foxista podría resumirse en que logró hacer más difícil la vida diaria para la mayoría de los mexicanos, mientras convirtió a México en uno de los países más prósperos para las ganancias de los inversionistas.

Un ejemplo. Tanto la Comisión Federal de Competencia como el Banco Mundial denunciaron que México tiene el sistema de ahorro para el retiro más voraz del mundo. Desde que las afores fueron creadas en 1997, “los rendimientos anuales de las cuentas individuales fueron prácticamente nulos en términos reales”.

A cambio, los administradores de los ahorros de la clase trabajadora mexicana obtuvieron extraordinarias ganancias.

Del otro lado, la mayoría de los mexicanos viven en 2006 peor que en 2000. Cuando Fox llegó al poder, se requerían 37 horas para comprar la canasta básica, ahora se requieren diez horas más. Para vivir, la gente necesita trabajar más y en condiciones más difíciles debido a la flexibilidad laboral impuesta por los patrones y tolerada por el gobierno foxista.

Qué bueno que hoy es el último día de un gobierno tan infame para la mayoría de los mexicanos.


2 Notas de Gabriel Torres Espinoza

1.- EL TIEMPO DE LOS DUROS


El segundo gobernador de alternancia en Jalisco salió corregido y aumentado. Poco carismático, autoritario, adverso a la transparencia, indiferente hacia los derechos humanos y las ONG, admirador profundo de la disciplina política, conocedor de las viejas pero efectivas formas priistas: Francisco Ramírez gobernó, indudablemente, el estado de Jalisco.

Su principal divisa fue la gobernabilidad, sólo que autoritaria. A Francisco Ramírez sus apuestas políticas le favorecieron. Es astuto, con un olfato agudo y una mano muy firme. Paco, como le dicen sus allegados, es un animal político. Por las buenas o por las malas él se las arregla para salirse con la suya. Sabe perfectamente para qué sirve el poder y lo usa con la familiaridad de quien toda la vida estuvo en contacto con él. Aprendió a gobernar bajo el régimen autoritario del PRI, con sus múltiples amigos priistas, y le resultan cómodas las viejas formas que ahora ni en el PRI recuerdan tan bien como él. Tal vez por ello, justamente, es que seduce con gran facilidad a los políticos priistas; desde diputados, senadores, presidentes municipales y, por supuesto, hasta Arturo Zamora. Los puede comprar, reunir, emborrachar, acordar con ellos y hasta usarlos para contener las presiones de su propio partido. Francisco Ramírez gobernó Jalisco más con el apoyo y las formas del PRI, que con los diputados y las doctrinas panistas. Paco fue el primer panista de Jalisco y el primer priista también.

El único contrapeso real de Emilio González y su equipo ultraderechista será la mano firme y la eficiencia política de Francisco Ramírez. No ha sido un gobernador de resultados en lo económico, lo social y menos en transparencia. Su mayor divisa es hacer, ejercer y entender la política y no es extraño que sea a gobernación, el lugar por excelencia para un político eficiente pero sin escrúpulos, a donde le hubiesen invitado. Paco es un hombre del poder y para el poder. Sus peores enemigos hoy se encuentran en su propio partido, al igual que los de Calderón (el Yunque), justo por ello las afinidades entre ambos deben ser grandes en materia política.

En gobernación Francisco Ramírez Acuña tendría la oportunidad de cooptar, comprar, acordar y vencer a sus enemigos. Difícilmente buscará convencer. Paco no es de razones, es de decisiones. Él no convence, busca vencer a sus enemigos. A pesar de su enorme colmillo político para ejercer el poder, Ramírez Acuña se enfrentará a un enemigo que no conoce, porque el PRD en Jalisco no tiene relevancia política. En gobernación tendrá de frente al PRD capitalino, a la izquierda del sur del país y al insistente Yunque panista esperando que se equivoque. Sus mejores aliados son los gobernadores priistas y, tal vez, los muy allegados a Calderón que no militan en la ultraderecha.

El gobernador más carismático de Jalisco es apenas senador. El gobernador más repudiado de la época democrática será nada menos que secretario de Gobernación. La diferencia fue la eficiencia para ejercer el poder y el éxito en sus apuestas políticas. Este es el tiempo de los duros, ni duda cabe.

2.-COSECHAN TEMPESTADES


El que siembra vientos, cosecha tempestades. Vicente Fox, Manuel Espino y los mariscales del lodo que sembraron el odio y el miedo para ganar las elecciones, tienen ya los efectos secundarios de sus métodos fascistas de hacer campaña. Una vez que ganaron oficialmente las elecciones, demandan a sus adversarios vencidos una civilidad que ellos no pudieron demostrar desde el poder.

El presidente del cambio no pudo cambiar las prácticas ventajosas y autoritarias de los presidentes priistas que intervenían ilegalmente en las elecciones (tal como lo señaló el Tribunal Electoral). No pudo comportarse como un hombre demócrata que asumiera la neutralidad que corresponde a un jefe de Estado respetuoso de las leyes y de las decisiones que sólo corresponden a los electores. Por el contrario, Vicente Fox se dedicó a usar las tribunas de la presidencia para enredarse en un rosario de descalificaciones contra el candidato de la izquierda mexicana, al que también antes quiso dejar fuera de la competencia por la vía del desafuero, con la delictiva complicidad de la Suprema Corte de Justicia. Eso ahora a todos nos consta.

El PRD se ha excedido en las formas de manifestar sus desacuerdos, sin duda. El PAN, por su parte, es responsable con mucho de esa radicalización violenta. Basta escuchar las expresiones cargadas de aversión del coordinador de la bancada del PAN, Héctor Larios, para advertir por qué no puede fructificar ninguna negociación política. El rencor le brota por cada poro de la piel. La violencia no se puede ni debe justificar en política; empero la sumisión, el trato indigno y la humillación, tampoco.

El candidato de la izquierda y su partido fueron atropellados por la ilegal intervención del poder presidencial (así lo sentenció el TEPJF), por dinero de los empresarios monopólicos y por los intereses de la jerarquía católica que intervinieron cuanto pudieron para sembrar miedo, advertir “peligros” y orientar a los electores a votar por el partido en el gobierno. Estos mismos actores que en 2000 alentaron la alternancia democrática, hoy apostaron por la continuidad cómplice.

Mañana Felipe Calderón será, desde las 00:00 horas, el presidente de México. Con o sin protesta en el recinto legislativo, Calderón estará a cargo de la jefatura de Estado, de gobierno y de las Fuerzas Armadas. Eso es lo que en verdad debe importarles. El PRD está en todo su derecho de protestar y es comprensible que lo haga. Ese es el alto precio a pagar después de la terrible campaña de miedo y odio que hicieron el gobierno, los empresarios y jerarcas religiosos. No se puede esperar civilidad de quien es agredido así. No se puede exigir respeto a las leyes cuando las violaron para ganar las elecciones, tal como lo resolvió el propio Tribunal Electoral, cuando advirtió que no podía cuantificarlas y, por consecuencia, anular la elección. Para distensar este clima de conflicto debe comenzarse por entender al otro, al que agraviaron, al que vencieron con las más ruines tácticas de terrorismo publicitario, odio y miedo. El que siembra vientos, simplemente cosechará tempestades.

2 Notas de Roberto Castelán Rueda

1.- DESIGUALDADES

No necesitamos crear nuevas figuras, las que están son suficientes: matrimonio es entre un hombre y una mujer y ahí le paramos”. Con estas palabras, el líder del Yunque en Jalisco definió su gran criterio de hombre de Estado al servicio de una sociedad plural, tolerante e incluyente.

Digno descendiente de su coterráneo, don Diego Romero, mejor conocido como “el alcalde de Lagos”, el gran pensador comienza su gestión con brillantes consejas que harán palidecer el rico anecdotario legado por sus antecesores.

Si lo profundo de sus ideales fueran tomados en son de broma, éstos competirían con el ingenio de Les Luthiers: “Mirá, nene, cuando mamá y papá se casaron, papá depositó en el vientre de mamá una semishita que creció y creció hasta que se convirtió en una hermosa lechuga en donde te depositó la cigüeña que te trajo de París…”

Ya en plan más serio, y aceptando como válida la recomendación de que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, como bien lo define el Tametsi, obra del jesuita Tomás Sánchez y ley matrimonial del concilio de Trento, habría que preguntarle a nuestro ideólogo, qué castigo merece la mujer que se coloca encima de su marido, ya que esta posición, según lo establece el citado libro, invierte considerablemente el orden natural.

Y si de orden natural hablamos, habría que recordar que en la misma ley tridentina el orgasmo en la mujer, al igual que la posición del caballito, constituían sendos pecados mortales. Todo por alterar el orden natural bajo el cual se desarrolla el matrimonio. Entre un hombre y una mujer, claro. Y ahí le paramos.

En donde de plano el vocero del Yunque no se midió, fue al aconsejar, con toda la sangre fría heredada de don Diego Romero que: “Hay que cambiar la óptica. Los hijos nacidos fuera del matrimonio tienen muchas mas dificultades para desarrollarse que los hijos nacidos dentro de un matrimonio. No estamos hablando de mocherías ni se trata de criticar posiciones, se trata de estadística y de verdad. Los niños nacidos fuera de un matrimonio: papá y mamá, tienen mayores obstáculos”.

Esta frase no tiene desperdicio. Ella deberá ser instalada en letras de bronce afuera de las oficinas del DIF o del Instituto Cabañas.

La desigualdad de una sociedad excluyente, prejuiciosa, discriminatoria, poco tolerante e injusta, se convierte, con el apoyo de estadísticas que no existen, en una verdad que debe ser aceptada porque se presenta como parte de un “orden natural”, concebido en el cerebro de los yunquistas, como la única interpretación verdadera del mundo que nos rodea.

La recomendación sería: niños, ni se les ocurra nacer “fuera del matrimonio”.

2.- LA BIEN PAGÁ

La primera imagen es de hace más de 40 años y se asocia con una señora vecina del lejano Minatitlán, Veracruz. Por alguna misteriosa razón se le conocía como la Bien Pagá.

Después, muchos años después, se volvió a presentar de la mano de Pedro Almodóvar en la película Qué he hecho yo para merecer esto, cuyos protagonistas tenían como fondo la televisión en donde se interpretaba una versión muy almodovariana de la Bien Pagá.

Otra vez, muchos otros años después, Bebo y Sigala la pusieron de moda con el excelente disco Lágrimas negras. Con la interpretación de estos dos grandes artistas, uno cubano y el otro español, la Bien Pagá cobró carta de naturalización como un referente cultural en dos continentes.

La Bien Pagá es una mujer altiva, orgullosa, que vende bien lo que tiene a quien le sepa dar un puñado de buenos billetes. Y en la actualidad si son verdes mejor. Porque la Bien Pagá, gracias a uno de esos extraños e insondables caminos de las mentes torcidas que hacen brotar analogías en donde no existen, se convirtió en la mejor representación que actualmente se puede tener de la ultraderecha mexicana. A propósito, ¿alguien sabe en dónde quedó la derecha, a secas?

Al servirse con la cuchara grande, al erigirse como una fuerza totalitaria y soberbia a pesar del escaso número de votos con que llega a la presidencia de la república, la ultraderecha mexicana se dispone a cobrarse agravios políticos, reales o ficticios que, de acuerdo con su imaginario, venía sufriendo a través de la historia reciente de México.

La disposición manifestada por el de las manos y el cerebro limpio de vencer a los que considera sus enemigos, aunque para ello tenga que asesinar en nombre del Estado, guió la conformación de su equipo de gobierno. Sólo ella explica el nombramiento en la Secretaría de Gobernación de un político que se caracteriza por intimidar y reprimir a quienes percibe como opositores.

La política del pensamiento único, de la subordinación a la voluntad caciquil del poder, del uso de la fuerza bruta como única forma de interlocución frente a quien piensa de manera diferente, son la carta de presentación de un pequeño grupo encumbrado en el poder que se apresta a defender como sea su raquítica minoría electoral.

El desprecio a la educación considerada por esta ultraderecha como un estorbo para su proyecto de gobierno, se manifiesta al equiparar a la Secretaría del ramo sólo como una enorme nómina que cobija a una estructura política de captación corporativa.

La salud y el campo en manos de viejos inquisidores.

La ultraderecha resultó ser la Bien Pagá de nuestros tiempos. Y muy Bien Pagá.

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