/tr>
LOS PRODUCTOS DEL BOICOT ¡NO LOS CONSUMAS!: Bimbo , Sabritas , Jumex , Pepsi, Gamesa , Televisa (televisión y revistas), TV Azteca , Milenio (Diario y Semanal), Banamex , Maseca , COPARMEX , Coca-Cola , Wal-Mart , Bachoco , Megacable , Farmacias Similares , M&M's , Kimberly Klark , Burger King , grupo ALSEA , Autobuses Estrella Blanca . Más en este link.

Mostrando las entradas con la etiqueta migración. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta migración. Mostrar todas las entradas

jueves, enero 31, 2008

ESTEBAN COLBERTO ENTREVISTA A LOU DOBBS

The Colbert Report, junto a The Daily Show, son los programas de comedia política más respetados y vistos en Estados Unidos. Tal es su influencia que el canal Sony ya ha transmitido una versión del Daily para Latinoamérica, que incluye entrevistas con figuras de la calaña de Vicente Fox y del prestigio de Evo Morales.

La semana pasada Stephen Colbert alteró magistralmente una entrevista que le hizo el año pasado al presentador de noticias de CNN, Lou Dobbs, famoso por ser un férreo crítico de la migración ilegal.

Colbert es súmamente creativo porque sabe emular como nadie las posturas de extrema derecha de los conservadores gringos. ¡Que lo disfruten!

Entrevista a Dobbs en el Colberto Reporto Gigante, de Unamuno.

Nota.- Parece que no se puede ver el video directamente, así que les paso el link:

http://www.comedycentral.com/motherload/player.jhtml?ml_video=147922&is_large=true


----------------------------

Noticias anteriores

Y SIN EMBARGO SE MUEVE - EPISODIO 50 (01.30.08)
MENSAJE DE LUIS MANDOKI (01.30.08)
MÁS INFORMACIÓN SOBRE MOURIÑO (01.23.08)
Y SIN EMBARGO SE MUEVE - EPISODIO 49 - ENERO 20 DE 2008 (01.23.08)
PAPI COMPRAME UNA KALASHNIKOV (01.21.08)
SEGUIMIENTO SOBRE EL CASO HUETAMO 2 (01.20.08)
MÁS INFORMACIÓN SOBRE MOURIÑO (01.18.08)
SEGUIMIENTO SOBRE EL CASO HUETAMO (01.14.08)
POR ESO LOS LLAMAMOS MEDIOS CHAYOTEROS (01.11.08)
CAMBIOS A LOS AVISOS DEL SENDERO POR CELULAR (01.02.08)
VERIFICAR AFILIACIONES (12.30.07)
LARIOS DEFIENDE LA REFORMA FASCISTA II (12.28.07)
PROBLEMAS CON TWITTER (12.26.07)
HECTOR LARIOS DEFIENDE LA REFORMA FASCISTA (12.21.07)
(ACTUALIZADO) ¡RECIBE GRATIS LAS NOTICIAS DEL SENDERO DEL PEJE EN TU CELULAR! (12.17.07)
EL SUEÑO DE MI PAIS. CRONICAS DE LA RESISTENCIA CIVIL PACIFICA (11.15.07)

Visita:
http://ysinembargo-semueve.blogspot.com
Contacto:
redciudadanahermosillo@gmail.com

domingo, octubre 21, 2007

LA BATALLA DE BERNA

Suiza: militantes de izquierda desbandan acto de la ultraderecha
Por: Izquierda.info
Fecha de publicación: 21/10/07

BERNA, Suiza - La llamada Batalla de Berna conmovió a la sociedad suiza. Miles de partidarios de la extrema derecha, quienes eran apoyados por fuerzas policiales, fueron detenidos por centenares de activistas de izquierda con bombas molotov, piedras y barricadas que impidieron un acto del Partido del Pueblo Suizo (PPS).

El pasado sábado 6 de Octubre, de acuerdo al diario The Guardian ingles, unos 1.000 “guerrilleros urbanos” de izquierda atacaron con efectividad y precisión un acto de 10.000 partidarios del PPS, arrojando bombas molotov, incendiando automóviles y construyendo barricadas que impidieron la realización del acto publico.

Docenas de manifestantes fueron detenidos por la policía que informo que había sido “sorprendida por la actuación de los radicales” que actuaron “coordinada y efectivamente en pequeños grupos, difíciles de controlar”.

Los manifestantes de izquierda entraban y salían de la multitud convocada por el PPS, causando heridas o la dispersión de sus partidarios y destruyeron el escenario preparado especialmente para el mitin, dijeron fuentes oficiales.

El PPS es el mayor partido de ultraderecha de Suiza, dirigido por el multimillonario Christopher Blocher y viene realizando una campana xenófoba contra los inmigrantes en ese país y levantando banderas que cuentan con la simpatía y el seguimiento del creciente espectro de fuerzas políticas fascistas de Europa.

El PPS es el favorito para emerger como el partido mas fuerte del país (con alrededor del 25% de los votos) en las próximas elecciones parlamentarias y al Consejo Nacional programadas para el 21 de Octubre.

El PPS es parte de un movimiento creciente de organizaciones fascistas o de extrema derecha que incluyen al Frente Nacional francés (dirigido por el neofascista Le Pen y que viene de obtener 15% de los votos a nivel nacional), organizaciones neonazi alemanas, el British National Party (BNP) que ha ganado una serie de elecciones locales, el Blok Party de Bélgica, el Partido Popular Danes y otros partidos similares en Polonia, España, Portugal…

El actual Presidente y Ministro de relaciones exteriores de Suiza, el socialdemócrata Micheline Calmy-Rey, se ha quejado que la campana del PPS le esta dando a Suiza “un mal nombre” y lo acuso de ser, en parte, responsable de la violencia en Berna el fin de semana pasada.

Grupos de izquierda suizos desmintieron, por su parte, las aseveraciones de Blocher y la policía de Berna. Algunos dirigentes juveniles afirmaron que la confrontación no había sido planificada y fue una reacción a la provocación de la policía y de los propios partidarios del PPS. También desmintieron los números “oficiales” dados por las autoridades y el partido de ultraderecha.

De acuerdo a estas fuentes, el PPS ordeno una manifestación para provocar a grupos pacifistas, pro inmigrantes y de izquierda que realizaban ese día un festival antirracista en la capital Suiza y al que concurrieron unas 4.000 personas.

Cuando manifestantes surgidos espontáneamente de los barrios pobres y de grupos de la extrema izquierda quisieron bloquear con barricadas el avance las columnas del PPS, que afirmaron contaban con unos 4.500 participantes, fueron atacados con gases y balas de goma por la policía y piedras por los activistas del PPS entre los que se contaban centenares de militantes neonazi que apoyan al PPS.

Unas 2.500 personas se reagruparon entonces provenientes de todos los barrios de Berna para solidarizarse con los militantes bajo ataque policial y comenzó un contraataque con los resultados descriptos.

Los manifestantes tuvieron éxito en bloquear la ruta del PPS al cerrar unos de los puentes mas importantes que comunica con el centro de la ciudad, construyendo barricadas y dispersando a los grupos de choque del PPS y resistiendo a la policía con bombas molotov y lluvias de piedras.

Blocher trato de aprovechar a su favor lo que a todas luces es una derrota de su partido que se precia de “ejercer mano dura” y que trata de brindar una imagen de invencibilidad. Dijo a los medios que estas eran ataques “antidemocráticos” que “le impedían al mayor partido de Suiza expresarse libremente en el centro de Berna”.

Proviniendo, como lo hacen, estas aseveraciones de quien ha fustigado a la democracia burguesa como incompetente para detener el influjo “de los criminales inmigrantes” que llegan al país y que es la “expresión decadente de un régimen impotente para defender los verdaderos intereses que cuentan” y que se ha manifestado por “una Suiza exclusiva para los Suizos” que deben ser impuesta por la fuerza, no cabe sino señalar su hipocresía.

Es probable que, temporariamente, la lección que le dieron los jóvenes y la izquierda, sirva para reforzar al sector ultra conservador que tiende a votar por el PPS, pero en términos estratégicos, la victoria de los antirracistas contra los xenófobos en la “Batalla de Berna” ha mostrado la vulnerabilidad de los “superhombres fascistas”, caracterización sobre la que basan gran parte de su prestigio.

redciudadanahermosillo@gmail.com

miércoles, agosto 29, 2007

Alerta Racista



Este imbécil es Lou Dobbs, presentador de noticias en CNN en inglés. Se las da de bien nacionalista y liberal pero en el fondo es un cabrón racista antiimigrante. En su página web presentó la siguiente encuesta:



La pregunta dice: "Piensa usted que es vergonzoso que Elvira Arellano desee ser embajadora de México, cuando pasó años haciendo lo posible para no ser deportada a México?"

Como ven, el "no" va ganando porque la mayoría del auditorio de Dobbs son MinuteMen, republicanos y republicanos que fingen ser demócratas. ¿Por qué no les damos una Sendereada para que sepan a qué sabe el poder latino?

Pueden votar aquí:
www.loudobbs.com

redciudadanahermosillo@gmail.com

jueves, junio 21, 2007

Las utopías torcidas

21 de junio de 2007

Por: Lorenzo Meyer

Propuesta. Fue durante la presentación de un libro sobre migración que Carlos Monsiváis afirmó, tan contundente como desencantado, que hoy la única utopía del mexicano común y corriente consiste en abandonar el país para irse a trabajar, como documentado o indocumentado, a Estados Unidos.

La propuesta de Monsiváis resume de un modo brutal pero efectivo la tragedia de una sociedad nacional a la que la geografía y la historia, pero sobre todo la incompetencia y la corrupción de sus dirigencias, han terminado por hacerle ver como algo normal, inevitable e incluso deseable, que anualmente entre 450 mil y 600 mil de sus ciudadanos crucen subrepticiamente una frontera cada vez más hostil, vigilada y peligrosa. La utopía del mexicano emigrante parte de una base muy legítima: de su enorme disposición a aprovechar las condiciones que supone que hay en el país del norte para aquellos dispuestos a trabajar “en lo que sea” a condición de que el esfuerzo de los frutos a que se aspira cuando se es joven y se está dispuesto a arriesgar mucho con tal de superar las enormes limitaciones que impone una sociedad como la mexicana, donde el crecimiento económico es magro y, sobre todo, donde cada vez es más claro que sólo los pocos tienen una oportunidad real de movilidad social.

En principio, una utopía genuina es tal justamente porque no existe pero es deseable. Como se recordará, en el origen el concepto se refería a una comunidad imaginada donde sus miembros coexistían en una relación perfecta y armoniosa entre ellos y con su entorno. Utopía, esa isla que Tomás Moro imaginó en el siglo XVI, estaba sostenida por instituciones y por políticas que eran producto puro de la razón y del altruismo. En contraste, la utopía a la que se refirió Monsiváis es una bastante diferente; no tiene nada de relación perfecta y menos justa, pero pese a estar torcida o justamente por ello, está más cerca de la realidad y, en cualquier caso, funciona en el mismo sentido que la original: su existencia en la mente de millones de mexicanos a lo largo de más de un siglo es una motivación para actuar y una acusación indirecta a un estado de cosas insatisfactorio, contrario a la promesa de las élites políticas y económicas que desarrollaron y se beneficiaron del sistema de poder que hoy impera en México.

La Revolución Mexicana (1910-1920) tuvo, en principio, un elemento de gran pacto entre dirigentes y masa, que la hizo atractiva para esta última. En efecto, la lucha se presentó como un esfuerzo colectivo por hacer de México una comunidad muy distinta a la que existía en 1910. Se trataba de modificar al país para que el grueso de sus habitantes tuviera, por fin, una oportunidad real de desarrollar sus potencialidades como ciudadanos y trabajadores. Para eso se llevó adelante la reforma agraria, se nacionalizó el petróleo, se expandió la educación y la salud públicas y se dio forma y contenido al artículo 123, etcétera.

En la práctica, entre 1911 y 1920 la Revolución tuvo como una consecuencia no deseada: la salida hacia Estados Unidos en condiciones difíciles y a veces desesperadas de casi 900 mil mexicanos. Una de las más grandes figuras de la antropología y arqueología mexicanas, el doctor Manuel Gamio, buscó a algunos de esos migrantes y en un par de libros publicados en 1930 y 1931, condensó una invaluable, compleja, realista y conmovedora visión de los que habían abandonado al México en llamas para buscar su quimera personal en Estados Unidos (ver la edición preparada por Devra Weber et al, El inmigrante mexicano: la historia de su vida: entrevistas completas, 1926-1927, SEGOB, 2002).

Gamio mostró, con las propias palabras de los migrantes que, entonces como ahora, su abandono de México obedeció no a un rechazo de lo propio sino a la mezcla de falta de oportunidades y miedo a la violencia con la imagen de una vida en un entorno ajeno pero promisorio. Algunos de los que se fueron lograron forjarse una vida y un futuro mejores, otros no. En todo caso, el trabajo de diez o más horas diarias en la pizca, las ladrilleras, las vías del ferrocarril, la pavimentación, la construcción, las minas, la venta ilegal de alcohol e incluso la prostitución, fue duro y no bien remunerado. Particularmente difícil resultó la negociación y la inserción en el entorno social norteamericano de la época, donde la discriminación era moneda corriente aunque no general.

Entre los migrantes que Gamio nos develó, los hubo que ante el desvanecimiento de su utopía norteamericana elaboraron una nueva: la del retorno a México. Con la Gran Depresión, ese retorno fue obligado, al menos para unos 311 mil repatriados entre 1930 y 1933. Sin embargo, la idea de crear con y para ellos colonias agrícolas en México resultó un fracaso y un buen número regresó al norte: su búsqueda pareció tornarse en algo interminable.

La II Guerra Mundial y el Programa de Braceros abrieron las puertas a 300 mil trabajadores mexicanos documentados y a muchos mas sin papeles. Pasada la emergencia, el acuerdo perdió vitalidad hasta desaparecer, lo que no impidió que siguiera yéndose una parte de aquellos con deseos de romper las trabas a su condición económica. Se calcula que entre 1961 y 1970, 454 mil mexicanos se marcharon del país en busca de futuro. Para el decenio de 1981-1990, les siguió una masa que se triplicó. En los 1990, la vigilancia del gobierno norteamericano hizo ya muy difícil el cruce de los indocumentado, pero ni eso impidió que la fuga continuara; en el quinquenio 1997-2002, los que se marcharon sumaron casi dos millones y medio.

La otra utopía. El otro sueño de salvación individual de los mexicanos de las clases populares que buscan romper el círculo de hierro en que los mantiene el haber nacido en fuera de la arena de los pocos que sí prosperan, es aún más trágico: el narcotráfico.

En México, la producción y comercialización de drogas prohibidas tiene una historia un poco más reciente que la migración. En el inicio, y como en el caso de la migración, por un tiempo el narcotráfico fue un fenómeno relativamente marginal en la vida mexicana, pero desde hace cuatro decenios los volúmenes de consumo en Estados Unidos aumentaron y esa actividad se expandió hasta llegar a tener un valor final que, a nivel global y según un cálculo de Naciones Unidas, es de más de 140 mil millones de dólares anuales. Otra estimación, muy conservadora, de la Casa Blanca, supone que de ese total las redes del narcotráfico mexicano reciben el 10 por ciento, equivalentes a la mitad del monto de las remesas que envían los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.

El narcotráfico como actividad es un asunto que implica no a millones sino únicamente a millares pero sus efectos son desproporcionados. De manera aún más contundente que con los migrantes, este fenómeno aparece como una vía muy tentadora para jóvenes de origen popular, con pocas posibilidades de mejorar su condición original pero con una determinación digna de mejor causa. Es en ese mundo ilegal donde buscan lograr un reconocimiento y una riqueza que ninguna otra actividad les puede ofrecer. El costo es altísimo, pero todo indica que sobran los dispuestos a pagarlo.

La utopía del narco queda perfectamente registrada en sus corridos. En “Clave privada” la lógica es impecable: “ya mucho tiempo fui pobre/mucha gente me ha humillado/empecé a ganar billetes/las cosas están volteadas/ahora me llaman patrón/tengo mi clave privada”.

Reflexión. Es difícil, por no decir imposiblemente, negar el aserto de Monsiváis. Con o sin documentos, salir hacia Estados Unidos para, mediante el trabajo a brazo partido, darle un nuevo significado a la vida, es hoy la dura pero razonable y única utopía de millones de mexicanos. Sin embargo, la elección más radical y la más torcida es la que han hecho los “Chapo” Guzmán de este nuestro mundo: la que ofrecen el narcotráfico y la violencia. Este camino demanda un precio altísimo para quien lo toma, pues significa chocar de frente en guerra sin cuartel no sólo con la estructura de poder nacional sino con la norteamericana, es decir, con la más fuerte del planeta.

Las utopías tergiversadas que hoy despiertan la imaginación de los mexicanos no son más que otros tantos reflejos y respuestas a unas realidades internas y externas aun más torcidas. Para superarlas, se necesitaría retornar a la esperanza colectiva, pero no sólo mediante el discurso oficial –ése es muy barato- sino a través de cambios efectivos en las injustas realidades económicas, sociales, políticas y jurídicas, pero los intereses creados son enormes, y es justamente ahí donde radica lo desesperante de la situación.

redciudadanahermosillo@gmail.com