La revista Quehacer Político publica en su edición de esta semana información reveladora sobre el asunto del chinogate. Como era secreto a voces, el gobierno mexicano fue doblegado no sólo por las explosivas revelaciones del empresario Zhenli Ye Gon, sino también por el gobierno de Estados Unidos, quien, ahora se sabe, ha brindado protección al chino ya que éste les ha proporcionado datos muy valiosos a los que el Tío Sam está dispuesto a sacarles el mayor provecho político posible.
Con el título "Pacto negro", el semanario da cuenta de las reuniones secretas sostenidas en Washington entre representantes del gobierno norteamericano, los abogados de Ye Gon y personeros del gobierno mexicano. Al gobierno de Fecal le quedó muy claro desde un inicio que si no quería verse sacudido hasta los cimientos por el escándalo detonado por Ye Gon, iba a tener que negociar. En un principio pensaron que la negociación sería directamente con el chinito, y ese fue la razón de que Fecal se envalentonara de manera tan estúpida, al declarar aquello de que no permitiría "chantajes" contra el Estado. Creyó Fecal que amenazando y amedrentando al chino bastaría para callarlo.
Como a los panistas se les puede achacar todo, menos la inteligencia, Fecal solito se puso la soga al cuello: habló de "chantaje", cuando todos sabemos que se chantajea a la otra parte con revelar información comprometedora, pero REAL. De no ser real, entonces se trata de DIFAMACIÓN, pero no de chantaje. Fecal fue muy claro: CHANTAJE. Es decir, el chino trató de obtener algo por la fuerza de las amenazas, a cambio de no revelar la porquería, sucia y maloliente, pero REAL, de la campaña presidencial fecalista.
Ya después de haber lanzado su bravata de borracho de cantina, Fecal vio con horror que el chino casi casi se volvió un "testigo protegido" ni más ni menos que del gobierno americano. Ahí es donde el pelele se puso a temblar: ¡lo que no podría revelar el chino a los gringos! Entonces sí iban a tener material para tener agarrado de los huevos a Fecal por el tiempo que se les diera la gana...
Los gringos, es obvio, hicieron su chamba. Ofrecieron a Ye Gon impunidad en territorio americano, a cambio de que les revelara lo que supiera sobre manejos sucios en las altas esferas del gobierno, y dinero del narco en la campaña fecalista. Ya con la información en su poder, entonces el turno de chantajear a Fecal le tocó a Estados Unidos.
Se llegó a un arreglo entre las tres partes involucradas: en virtud de este pacto, las tres partes salen "beneficiadas", en el caso de México aunque solo sea porque de momento no le partieron la madre al enano, pero quedó en una posición aun más precaria que antes: si en el país entero es repudiado como el usurpador que es, a esa debilidad de origen ahora añade la de ser un títere en manos de los gringos, quienes con el pretexto de la información explosiva que poseen le pueden exigir al borracho
lo que quieran.
El gobierno americano se queda con los 205 millones de dólares (QUE ESTÁN DEPOSITADOS EN USA, no se hagan pendejos). A cambio de eso le garantiza a Ye Gon seguir su vida como hombre libre y por si fuera poco el Tío Sam "gestionó" ante el gobierno mexicano que le devolvieran al chinito ni más ni menos que sus empresas, propiedades, bienes decomisados, etc, todo lo cual podría sumar, según los cálculos, más de 600 millones de dólares.
El chino prometió en ese pacto ya "bajarle" al escándalo, por ello lo que veremos ahora será a un chinito que seguirá despotricando contra el gobierno mexicano que solapó y fomentó su propia corrupción, pero sin que pase nada sustancial. Ya dijo Ye Gon que los videos que posee sólo se darán a conocer "después de que muera". Jugada magistral del chino. No pudo conseguirse mejor seguro de vida. Con esto deja atado de manos al gobierno federal, al que le urge "deshacerse" de su incómodo delator. Una espada de Damocles en forma de videos pende sobre el gobierno usurpador. No le va a quedar más remedio que plegarse aun más a las órdenes del Tío Sam, el principal beneficiario de todo este escándalo.
Sin duda quien lleva la peor parte en este "pacto" es México, o mejor dicho sus dizque gobernantes (espurios), pues han quedado exhibidos a nivel mundial como vulgares ladrones coludidos con los grandes capos de este país, quienes generosamente invirtieron en Fecal y su campaña, y los que ahora con mayor razón son los amos absolutos del país, por encima de lombricitas de agua puerca como Fecal.
A fin de cuentas, el chino los tronó